Open Goverment, un reto 2.0

Escrito porJuanjo Ibanez

20 Nov, 2009

Ayer tuve la oportunidad de acudir a una charla sobre Open Goverment en el marco de Ficod. El cartel estaba compuesto por cinco personas, pero al final ha quedado todo en un mano a mano entre César Calderón (@netoraton) y Marc Vidal (@marcvidal), quienes, al parecer han querido decir más de lo que han dicho en sus respectivas intervenciones. En el caso de este último, si en lugar de haberse comportado como María Patiño (via @anaaldea), hubiera aportado cosas al debate, estoy convencido de que todos hubiésemos ganado. Pero vayamos al contenido.
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Es la primera vez que acudía a una charla de este tipo y sí, el tema me interesa. Primero como ciudadano interesado en el mundo 2.0, firme creyente de lo que estas herramientas aportan a las relaciones personales, destrozando jerarquías y poniéndonos a todos en la deseada horizontalidad. Y en segundo lugar como persona preocupada por las relaciones entre la ciudadanía y los gobernantes. Es obvio, y en eso coincido con César, que la Administración no puede seguir funcionando con los mismos principios que la movían en el siglo XIX. La sociedad de hoy es radicalmente distinta y eso exige, como también decía Calderón, que los funcionarios, que a la postre son los intermediarios entre la ciudadanía y la Administración, incorporen a sus mecanismos de trabajo, herramientas de “O-Gov” para que pueda ser una realidad.
Pero es obvio que, si en algo han de cambiar los Gobiernos en la relación que deben mantener con los “administrados” es en eso que se denomina “escucha activa“. Es decir, y de nuevo entronco con uno de los argumentos lanzados por César, el “O-Gov” debe ser un hecho, de manera fundamental en la fase de iniciativas legislativas. La relación ciudadano/Gobierno, debe tener un punto caliente en esta versión 2.0, el de la toma de decisión. Aunque ello, como decía Vidal, nunca deba confundirse con un referéndum.
Las herramientas para permitir que el político y el ciudadano puedan tener un tú a tú en el que el segundo se sienta, no sólo escuchado, sino partícipe de las decisiones que se tomen, existen. Ahora sólo hace falta la voluntad de desarrollarlas. Pero no sólo por los políticos, sino también por los “gobernados“.
Una reflexión para finalizar, también salida de la boca de : “No hay buen gobierno, sino buenos ciudadanos”. ¿Estamos preparados para asumir el reto que las Nuevas Tecnologías ponen en nuestras manos? O con entra en el facebook y hacer un grupo con el nombre “Estoy harto de los políticos”, nos damos por satisfechos. Nunca como ahora hemos tenido la posibilidad de influenciar tanto. Jamás. ¿Lo aprovecharemos?

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5 Comentarios

  1. Cesar Calderon

    Muchas gracias por las referencias. Desde mi punto de vista la mesa redonda se desenfocó y no fue tan util como debería haber sido. Habrá más oportunidades.

  2. Alorza

    Buen resumen, Juanjo.
    Por cierto, la frase oruginal es «No hay buen gobierno, SIN buenos ciudadanos», pero también es interesante como tú la formulas.

  3. Juanjo Ibáñez

    Muchas gracias, Alorza. Y, en este caso, bienvenida sea la errata, no? Un saludo.