La calle de Cochabamba, por @Dawsonx

Escrito por1001 Medios

28 Oct, 2009

portada copia
Cochabamba es una ciudad boliviana, capital del departamento que lleva el mismo nombre. Pertenece a la provincia de Cercado y en la actualidad es la tercera ciudad en importancia económica del país. Se encuentra en el centro de Bolivia, en el valle que le dio nombre y en mitad de la cordillera de los Andes. Cochabamba es también el nombre de una calle ubicada en Madrid, la capital de España. Allí, en el centro del país, en el valle de un sótano, el periodismo digital español se vio ayer cercado por una noticia inesperada. Soitu se despidió del mundo… ¿para siempre?
cochabamba_city_training
Con su cierre, los 23 trabajadores de su ya recortada plantilla pasan a engrosar la amplia lista de parados españoles. Algunos de ellos, además, entran a formar parte del espectro de 6.000 periodistas que se han quedado sin empleo en España en este 2009. Sin embargo, la dimensión adquirida por Soitu en estos dos últimos años, con todo el respeto, va mucho más allá de la crisis global en la que está atrapado el sector de la comunicación y por la cual sus profesionales han sufrido la sangría del desempleo.
Cochabamba está rodeada de montañas y tiene una proyección de población para 2010 de 1.200.000 habitantes aproximadamente. Soitu, desde su sótano y rodeado en la esfera digital por un macizo de medios que le superaban en poder económico, político y social, ha dejado huérfanos a un millón y medio de usuarios únicos (dos millones con sus widgets). Según las reglas del juego digital, la población de ‘soitunianos’ en el mundo supera a la de cochambabinos.
La ciudad boliviana se ubica sobre una fértil y productiva tierra, a 2.750 metros de altitud. La acotan ricos campos de cultivo y valiosos vestigios preincaicos e incaicos. Soitu eligió, para su cultivo, una vía no experimentada hasta la fecha, en la que la tecnología, esa que ya ha perdido el sobrenombre de ‘nueva’, jugaba un papel relevante en la siembra, laboreo y recogida de sus frutos. La cosecha ha terminado secándose, aunque no por falta de empeño.
23 sueldos frente a 4.000 millones de euros
Muchos se han girado hacia el mecenas del proyecto que lideró Gumersindo Lafuente, la entidad bancaria BBVA, una empresa integrada desde años ha en otros importantes proyectos periodísticos y que en los últimos tiempos ha apostado por otras líneas de negocio. La noticia del cierre de Soitu coincidió en el día con la publicación de la cuenta de resultados del BBVA. Los 4.190 millones de euros de beneficio neto acumulado en los nueve primeros meses del año por el banco español chocan frontalmente con su política de cierre del paraguas financiero con el que resguardaba a Soitu.
¿Qué suponen 23 sueldos frente a más de 4.000 millones euros de beneficio? La explicación nunca será tan sencilla como la propia cuestión. Ya lo dijo un compañero, trabajador de eso llamado márketing: cuando él sólo vio una venta menor de periódicos al día siguiente de la derrota olímpica de Madrid 2016, uno, en cambio, observó una oportunidad perdida de tener cerca unos Juegos Olímpicos; entonces, elucubró: «Tú eres un romántico. Yo soy economista y tú, periodista».
El cierre de Soitu es un portazo en las narices al romanticismo digital de los más fieles creyentes de la iglesia de internet. Pero además representa una zancadilla al futuro que otros, gurús de mentes digitadas, adivinaron en el cristal de sus bolas cibernéticas.
Un mañana que, a la vista de los acontecimientos, tardará más tiempo del esperado en llegar, si es que ya llega tal y como se le espera.
Con el cese de Soitu, el periodismo, sus seguidores y sus amantes pagan por enésima vez los gastos del divorcio de un matrimonio en el que la otra parte, esa que se considera en posesión de la verdad absoluta por la voluntad que le otorga la santa madre iglesia de los números, demuestra (otra vez) que es incapaz de ver más allá del variable a corto-medio plazo de su bolsillo. Su frase favorita debe ser aquella sobre la vida que Andrés Montes se llevó a la tumba.
Paradójico resulta que aquellos que más insistieron en la conveniencia de apostar vorazmente por la convergencia multimedia, aquellos cuyas pupilas se dilataron porque el futuro estaba en los megabytes y no en lo viejo conocido, sean ahora los primeros en recular y casi huir (¿momentáneamente?). Y no hablo del BBVA. Porque Soitu no es el primer caso. Unos ya se despidieron; otros se frenaron, dieron marcha atrás y de repentinamente integrados pasaron a ser cuasi eminentemente apocalípticos o la puntita nada más.
Soitu, el producto y sus productores, tiene el argumento de un millón y medio de usuarios únicos para defender el valor de su trabajo. De la rentabilidad ya hablan otros que saben más y que siguen su rastro sin encontrarlo.
Fertilidad
El valle de Cochabamba fue poblado desde hace diez mil de años, según los vestigios arqueológicos, por cazadores y recolectores. Conocida como «la ciudad de la eterna primavera», el imperio de los Incas se expandió por sus valles, fértiles y abrigados por un clima templado. Hasta que aparecieron los españoles. Uno de los primeros, en 1542, fue García Ruiz de Orellana, quien compró la gran mayoría de las tierras de los jefes étnicos de la región por 130 pesos, según un título registrado en la Ciudad de Potosí en 1552. Tanto por su ubicación geográfica, en el centro del país, como por la fuerza que ha adquirido su economía, está considerada el corazón de Bolivia.
En la calle de Cochabamba, después de dos años, los cazadores y recolectores de Soitu ven rotos sus corazones (y el de miles de usuarios) porque el imperio de los euros se retrae y no hay españoles dispuestos a sufragar el sueño de su jefe para que sus originales artículos, coloridos reportajes y creativas ideas sigan iluminando el mundo eternamente con su primavera digital. El fértil valle del periodismo en la Red ha perdido una estupenda plantación. Hay y habrá más, pero todas viven y vivirán tiempo en la incertidumbre del qué será de mí.
Antiguamente, el ser humano buscaba en las noches estrelladas una explicación a su existencia. Hoy, más que nunca, los medios de comunicación (y los profesionales) anhelan esa explicación. Y no la encuentran.
Artículo de Daniel Olivares Dawson
La foto de Cochabamba: créditos.

Te puede interesar…

5 Comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. 1001 Medios » Blog Archive » Soitu.es: ¡Hasta siempre! - [...] Twitter, por Carmen Ibáñez. El Who is Who se moja, por Paco Torres. La calle de Cochabamba, por Daniel…