‘Perdidos en el medio del bosque’, por @bernalrevertLos Debates de 1001 Medios 1 x 01

Escrito por1001 Medios

29 Oct, 2009

La RazonOK
Javier Bernal Revert es fotógrafo free lance en Bruselas. Está en Twitter como @bernalrevert y su blog se llama ‘The last picture’. La foto que ilustra este post es suya y ha sido publicada hoy. Javier es el encargado de inaugurar ‘Los Debates de 1001 Medios’. Merece la pena participar.
‘Perdidos en medio del bosque’, por @bernalrevert
Imaginad tres amigos que se han perdido en lo más profundo de un bosque.
Discuten mucho, claro. Se preguntan cómo han podido perderse. Y quién ha tenido la culpa.
La conversación se alarga horas y horas.
Los tres amigos han podido perderse porque uno de ellos ha mojado el mapa. O quizá el más insensato se ha separado del grupo. O quizá ha anochecido antes de lo previsto. O todo junto.
Lo único seguro es que los amigos tienen que dejar de discutir pronto, porque el cansancio acecha y hay que buscar un lugar seco donde dormir.
Ya podéis dejar de imaginar. Es así como estamos hoy los periodistas. Perdidos en medio del bosque.
El bosque multimedia, el bosque de la crisis, el bosque de Internet.
Ahora tenemos dos opciones: discutir de quién es la culpa, malgastando nuestra energía en recordar lo mal que lo estamos pasando, o buscar soluciones.
Es de agradecer que Enrique Meneses proponga una cooperativa, «una agencia Magnum multimedia». Hablemos de eso.
Pensemos qué vamos a hacer mañana para salir del bosque.
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Enrique Meneses, responde para animar el debate:

Tiene toda la razón Javier Bernal …. Veamos cómo estaba el fotoperiodismo cuando se creo Magnum:
1)   Había un número importante de semanarios, eminentemente gráficos. La televisión se fue llevando los presupuestos que antes iban a esas revistas. Así fueron desapareciendo los grandes escaparates del color sobre papel.
2)   Los copyrights se respetaban a rajatabla y existía, n ciertos países como Alemania, precio por primicia y precio por segunda ola. Las zonas eran vendibles a agentes diferntes. Algunos se convirtieron en agencias de producción y no solo de representación. Otros desaparecieron vendiendo stocks de negativos y/o ampliaciones.
3)    Para los fotoperiodistas, aquellos ingresos eran lo que permití sobrevivir y seguir produciendo. A veces, tus agentes te financiaban el siguiente reportaje porque era un tema fácil de vender.
Habría que pensar en crear una nueva ‘agencia cooperativa Magnum multimedia’.
¿Qué pensáis vosotros?

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13 Comentarios

  1. Mariquilla Sinembargo

    Madre mía. Es complicado. Estoy convencida de que los medios necesitan Un nuevo modelo de negocio y un nuevo modelo de propiedad. Algunos gobernantes cierran bocas en sus periódicos o directamente cierran los de otros porque son «peligrosos». Algunos empresarios los abandonan porque no son económicamente rentables. Pareciera que el que los propietarios de los medios sean periodistas sería una opción. Pero me temo que la mayoría de nosotros somos malos jefes y peor gestores, aunque todo puede aprenderse. Quizá sea el momento. Sigo pensando que se está haciendo más periodismo que nunca y de muy alta calidad. El problema es que la mayor parte de ese buen trabajo no se está haciendo en los medios y desde luego no da dinerales.

  2. jj martinez

    el corporativismo sea tal vez uno de los pocos frentes abiertos para afrontar la situación actual en cualquier ámbito, no sólo en el periodismo y por extensión, en su vertiente gráfica. piensa globalmente, actúa localmente. casi un cliché pero también una vía posible, plagada de trabas en cualquier caso.
    el debate es demasiado amplio y no queda acotado. señalar que no son tres amigos en el bosque, son al menos varios ególatras a secas de excusión y por último un imbécil ególatra con principios que se queda en la cabaña. el primero ha hecho prácticas durante años llegando finalmente a ocupar un puesto de mierda en una redacción local donde se acomodó, al no encontrar promoción posible y descubir el podrido en la zanahoria, su ambición le llevó a crear después su propia agencia por vía privada; la familia del segundo pudo financiarle un máster y trabaja en un medio generalista con un sueldo escaso, pero presume de salir en conexiones televisadas de vez en cuando; el tercero trabaja para una gran agencia y dispara en la dirección que le indican, tiene unas fotos increíbles en su facebook; el cuarto apostó por la facultad, y tras asumir su rol y estatus dentro de la mafia interna de los departamentos, ha encontrado un plácido lugar en el mundo. el quinto está en paro, explorando nuevas vías en el diseño, buscando arte dentro de toda esta basura y además tiene un blog que no lee nadie.
    las expectativas personales no dejan ver el bosque. el bosque no deja ver la cordillera de intereses generados y a su vez la cordillera no deja ver un continente gobernado por la dictadura de la información multinacional.
    el mundo es feo ¿para qué nos vamos a engañar? y puede que internet sólo consiga transformar o exterminar la industria discográfica y los medios tradicionales de comunicación, que no es poco. no sabemos si será mejor de lo que era, pero al menos será distinto.
    la crisis es educacional y educativa, es de valores, de asunción de riesgos, de espíritu, la crisis es acomodaticia y mi único deseo, francamente, querida, es que el periodismo tal y como lo conocemos desaparezca de raíz. no hay nostalgia ni solución posible. hay evolución o apocalipsis. los integrados habrán de buscar otros lugares. hay que luchar con unas y dientes por sobrevivir. sólo dios o tal vez el fantasma que escribió un librito titulado media control -the espectacular achievementes of propaganda- podrían decirnos si todo esto tiene algún sentido.
    yo por mi parte, me informo de forma fragmentada, inmediata o exhaustiva según el día, otras semanas prescindo de la información, desconecto, regreso, vuelvo a desconectar, ideo, comento, creo y puedo permitírmelo. combino los portales izquierdosos con la información general. indymedia con la portada de el marca. el ny times con el ideal de granada. incluso a veces hago de tripas corazón y echo un vistazo al boletín de periodista digital.
    y el único medio que realmente me interesa es uno del que YO, Y NADIE NADIE MÁS QUE YO, tengo el control:
    http://www.pornohablarte.blogspot.com
    si no puede con su enemigo, hágalo usted mismo, y aun mejor: hágalo en grupo y ríase de todo
    jj martinez
    a.k.a.
    massive atajjo
    mi opinión ha sido arrojada por petición expersa del señor bernal, a quien respeto profundamente
    el señor bernal no se hace responsable de mis opiniones
    no utilizo las mayúsculas por una irracional decisión puramente estética

  3. jj martinez

    FE DE RATAS: mi entrada debió comenzar con la palabra cooperacionismo y no con su némesis corporativismo. una bonita paradoja que me apunto en la sien.
    gracias por la paciencia.

  4. Biel

    «Qué el árbol no te tape el bosque».
    Para atajar un problema, lo primero que se debe hacer es encontrarlo. Y se ha debatido mucho sobre el futuro del periodismo, de cómo debe ser y a que debe parecerse. Sea como fuere, el problema sigue ahí. Y quizá la solución sea, como dicen por ahí abajo, un Apocalipsis periodístico (y no me refiero a que el señor Losantos sea galardonado con un Pulitzer). Porque puede que el problema sea el periodismo, al menos tal y como lo conocemos. Entonces, eliminar el problema de raíz. Pero, ¿cómo? Quizá asentando unas bases de este “nuevo periodismo”.
    Como bien ha dicho Ramón Lobo en uno de sus últimos artículos, «Internet no huele a calle». No obstante, y como también indica, ciertas personas han sabido aprovechar las nuevas herramientas de la generación X. Y lo más importante, combinarlas con las propias del periodismo clásico (si, el mismo que parece ir hacia el coma profundo). Periodismo 2.0, vid. periodismo multimedia. En España conocemos varios casos de este «nuevo periodismo». Grandes periodistas como el dúo David Berain y Sergio Caro, Mikel Ayestaran o el plantel de SOITU (junto a sus colaboradores/as), decidieron embarcarse en este nuevo barco multimedia, con sus “twiters” y sus “feisbucs”. Y parecía que la cosa funcionaba. Pero las apariencias engañan. De nuevo, el periodismo 2.0 se topa con su kriptonita: el dinero. Ya se ha debatido en más de una ocasión que, por ahora, la publicidad de estas nuevas plataformas digitales no genera los suficientes ingresos para hacerlos rentables. O al menos eso nos venden los principales accionistas de dichos proyectos. Pero eso para otro debate.
    Como bien indica el señor Meneses, una de las posibles soluciones podría ser el corporativismo, digo, cooperacionismo. Un ejemplo que me viene ahora mismo a la cabeza es el caso de Noor Images, una agencia fundada en Holanda y compuesta por fotógrafos/as del calibre de Philip Blenkinsop Francesco Zizola, Pep Bonet, Samantha Appleton o Jon Lowenstein, entre otros, que decidieron unir sus fuerzas (y su dinero) para llevar a cabo un proyecto personal alejado de las ataduras del gran capital. Y pese a que hayan tenido ciertos altibajos (económicos, o al menos que yo conozca), parece que el barco sigue a flote y continúan bajo el cooperacionismo. Quizá no sea un medio multimedia como tal, pero poco a poco van integrando nuevos elementos propios de la cultura digital que nos acontece. ¿Por qué no un nuevo SOITU bajo un esquema similar?
    Sea como fuere amigo Javier, siento decirte que tus amigos que andan perdidos, se tendrán que armar de paciencia porque van a tener que dar muchos rodeos para poder salir del bosque. El camino no es cosa fácil. Quizá con unas migas de pan para la próxima vez que se adentren en el bosque…
    salud

  5. J. Mariscal Ariza. [PARAÍSOS ARTIFICIALES]

    Perdidos en un bosque podríamos hablar de muchas historias que ya se han contado alguna vez en alguna otra parte, o incluso en algún otro bosque. Yo pienso que el debate va más allá. El periodista en su relación con internet y las nuevas tecnologías de la comunicación no sólo debe replantearse su labor, sino redescubrir todo lo aventurado sobre la profesión de periodista.
    En Internet se escribe diferente porque se lee de otra manera. Incluso los intereses comerciales y publicitarios nacen con otras funciones y desde otras dimensiones que nada tienen que ver con las convencionales. Si queremos modificar el periodismo para ser más eficaces y funcionales en la sociedad de la Información hagamos algo mejor. Reinventémoslo.
    Yo. Hago páginas web. Escribo proyectos de promoción cultural. Tengo un estudio de imagen y diseño. Yo. Soy periodista.

  6. el mejillon suicida

    Le periodismo de papel no empezó de golpe. Primero hubo gacetillas de una hoja, luego varias hojas, y más tarde se amplió a un periódico. Pero el camino no fue sencillo. Primero se tuvo que inventar la imprenta, claro, el internet de la vieja Europa. Curiosamente, los diarios actuales siguen anclados en imprentas con sistemas tan antiguos como ellos solos.
    Con internet surgirán nuevos modelos, ya lo están haciendo, es la evolución. Y siempre se tenderá a la comodidad y el negocio, como en los periódicos. Pero el coste no es comparable, ni de lejos. Las cooperativas de información tienen las de ganar, si saben ahorrar costes de producción, algo que en proyectos equivocados como Soitu ni se han planteado, pese a tener muchos colaboradores.
    El futuro lo dirá, si en un momento de la historia la sociedad demandó gacetillas impresas de mala manera para estar informados, ocurrirá lo mismo en internet. Los que sepan qué contar y a quien serán los periodistas de mañana.
    Pero eso no lo enseñaran en la universidad. Por lo menos no tan claro.

  7. JeCabrero

    Si la belleza está en el ojo del que mira, el bosque también. Yo no veo bosques opacos por ningún sitio. Veo un lugar que ha posibilitado el mejor momento de la historia en la distribución de la cultura y la información. El bosque lo ven los que siguen pensando que lo que no se toca no se puede vender. Internet está llamado a ser EL MEDIO. Y tengo la sensación de que para abrir los ojos a la sociedad no se está preguntando a las personas adecuadas. En esta ocasión tenemos que llevar la contraria a la Historia: los jóvenes sabemos más que los adultos del tema. Y eso pica.